domingo, 23 de diciembre de 2007

Una promoción de oro












23 de diciembre de 2007. El viernes 21 de diciembre fue la Cena de Navidad del Jara: un momento especialmente emocionante para nosotros porque teníamos que despedirnos del Club formalmente, aunque aún nos quedan unos meses de disfrute en el chalet de Pablo Aranda.
La verdad es que ese día lo bordamos y estoy seguro de que siempre lo recordaremos.
Cada uno se volcó a su manera: El día anterior, Jaime Otero, Gardi, Fer Cuevas, Marcos Saldaña, Fer Beltrán, Álvaro Sánchez y José Antonio Vicens fuimos a comprar la comida: toda una aventura por los pasillos de Carrefour. Luego, para preparar los canapés de lujo, contamos con la pericia de Tacho y sus salchichas con beicon; la constancia de Jaime O. y sus bocadillos de chef; los sandwichs de mortadela de diseño de Marcos y los platos de paté deluxe preparados por Pepe Marqués.
Mientras, Fernando C. y Álvaro hacían lo que podían para transformar la Leonera en un salón comedor digno de las Guía Michelín, y Jaime Sáenz de Santamaría y Fernando B. terminaban el vídeo de la promoción, que quedó fenomenal y sirvió para poner la guinda en este entrañable día.
En la cena los hubo repeinados hasta las cejas y algún que otro que pensó que esto era la segunda parte del Jara Bronx.
Además de los citados hasta ahora, estuvieron también Guillermo Ruiz, Borja Pérez Puente e Ignacio Mañas. Echamos de menos a José María Alonso, nuestro decano, que estaba fuera de Madrid; Álvaro Clavería, Edu Múgica, Jorge González Simancas y Juan Pablo Trillo. También hubo detalles para ellos el DVD de Jaime S.
El momento clave de la noche fue la lectura del discurso después de los postres y los brindis. En esta ocasión, para hacerlo más ameno sin dejar de decir todas las cosas que queríamos decir, lo leímos entre tres: Javier Gardeazábal, Fernando Cuevas y Jaime Sáenz de Santamaría. A ver si conseguimos colgarlo en este blog para que lo leamos y releamos con frecuencia porque hay cosas muy serias.
Hemos pasado un ecuador importante pero nos queda mucha fiesta aún en el Jara. De momento, Feliz Navidad a todos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muxas gracias x ls fotos Alvaro!!Xa compensarlo subo el disqrso de la cena..saludos a tds!


DISCURSO CENA DE NAVIDAD
21 de diciembre 2007

Querido Fernando, queridos preceptores y queridos amigos del Jara Club que estáis hoy aquí, en nuestra segunda casa:
Nunca pensé que llegaría el momento de leer estas palabras de despedida y de agradecimiento, y digo que nunca pensé que llegaría una fecha así porque la primera vez que entré en este querido chalet de Pablo Aranda no me imaginé que tendría que abandonarlo con el paso de los años. Lo hemos pasado tan bien, que nos gustaría quedarnos para siempre.
En esta noche de fiesta, quería dedicar mis primeras palabras a dar las gracias a todas aquellas personas que se han volcado con cada uno de nosotros desinteresadamente en esta magnífica etapa. Esos que nos han ayudado a ser mejores personas y nos han puesto las cosas más fáciles para que estemos más cerca de Dios. Agradecemos de verdad el trato recibido, siempre más y mejor de lo que nos merecíamos y agradecemos especialmente a San Josemaría que impulsara clubes juveniles como éste en los cinco continentes, aunque a nosotros nos pueda el orgullo de saber que fuimos el primer Club del mundo. Personalmente, agradezco también a todos mis compañeros de promoción su desvelo y su amistad. También entre nosotros nos hemos enseñado muchas cosas y las recordaremos siempre.
Agradezco tanto porque quizás no hemos sabido ser agradecidos antes, y no sólo los que nos enfrentamos a la dura batalla de terminar con soltura 2º de bachillerato -incluidos los simulacros- sino también el resto de los comensales que nos acompañan en nuestra puesta de largo.
Es fácil que nos acostumbremos al Jara y no acertemos a valorarlo en su justa dimensión: llegamos de clase, soltamos las mochilas en el hall, saludamos al Señor en el Oratorio, nos vamos a Tacho, volvemos con dirección a la sala de estudio, algunos incluso estudian, nos vamos en la ruta y a casa. Así, un día tras otro. Dicen que el pusilánime es el que pasa ante la excelencia sin darse cuenta de que se encuentra delante de un tesoro. Pues bien, nosotros queremos ser más bien magnánimos. Conscientes de que es de bien nacidos ser agradecidos, queremos aprovechar la ocasión para decirles a las futuras promociones que caigan en la cuenta pronto de lo que es el Jara, porque aunque nos lo parezca, esto no es un absoluto normal. Ahora que entraremos en la Universidad comprobaremos de primera mano que mucha gente habría pagado por disfrutar de un ambiente y de unos medios como los que nos ofrecen en esta casa.
Perdonad si voy camino de pronunciar el discurso más cursi de todos los cursos. Pero las cosas importantes hay que decirlas al principio, y ahora después, que salga el sol por Antequera si hace falta.
Nuestro paso por el Jara ha sido más fugaz de lo que quisiéramos. Aún guardamos en la memoria el primer día que nos encontramos con la bitácora antes de entrar al 16 de Pablo Aranda. Parece que fue ayer, pero nuestros carnés de identidad aseguran que fue en torno a 1998. De entre los que llegaron en cuarto, el recuerdo se centra en la primera vez que jugaron a Alcatraz: estrenábamos mochila y botas de montaña, y en un alarde de aventureros intrépidos al estilo de Félix Rodríguez de la Fuente nos íbamos tremendamente motivados a nuestro primer campamento-Jara. En quinto se nos quedó grabado a fuego nuestra estancia en Candeleda. Una y no más. La fiesta del fútbol empezó cuando estábamos en sexto: con un equipo repleto de Zidanes... y pavones, conseguíamos alzarnos con el triunfo en nuestra categoría del Trofeo Tajamar. Ya por entonces despuntaban dos mitades en el nivel: las estrellitas del fútbol tipo flipis como José María Alonso, y los estrellados del balón, las fuerzas vivas en el banquillo. Ellos prefieren no dar patadas porque, en el fondo, son los más listos... por decir algo...
En 1º de ESO nos hicimos mayores sobre la marcha después de asistir a una ceremonia histórica en la Plaza de San Pedro: la canonización del Fundador del Opus Dei. Éramos los peques de la expedición y fue nuestra primera vuelta al mundo en autobús. Casi dos días sobre cuatro ruedas y sin poder contar aún con una Play para el viaje... De ese 6 de octubre de 2002 -acabamos de celebrar el quinto aniversario- queremos acordarnos siempre.
En 2º de ESO asistimos a nuestro primer Círculo, y al final nos quedamos conmovidos cuando empezó a circular la bolsita del dinero. 3º de ESO fue nuestro estreno en Fátima. Mucha ilusión, mucha equipación, muchos flipados en el campo, pero pocos resultados. En fin, en Fátima hemos aprendido que lo importante es participar, y tomar helados, y visitar la Capelinha, y tomar sopa de lechuga... Dejamos a las siguientes generaciones el placer de arrasar a Argüelles y a todos los equipos del otro lado de la Castellana que se nos pongan tontitos... En 4º de ESO, sin embargo, tuvimos nuestro momento Marca. En verano, con la ayuda de los más futboleros de los que hoy deben estar en primero de carrera, ganamos la Super Copa de Clubes, y entonces, la copa orejera llegó al Jara con vítores de epopeya.
En 1º de BACH nos empezamos a creer universitarios. En ese curso, en septiembre, se nos marchó a Roma Nico de Luján, y ahora iremos a verle a la Cittá Eterna durante el UNIV. Nos cuentan que sigue muy negro y acordándose de todos los que estamos en esta mesa. Además se nos fueron otros preceptores de los que nos hicimos muy amigos. Y llegó 2º de BACH, un curso diseñado para empollar sin límites. Un curso en el que siempre hay hueco para repetir un examen, y otro y otro, hasta la extenuación... pero no nos pongamos tristes hablando de colegio...
Somos la avanzadilla de la generación del 2000. Nacimos entre cables de Play Station, más pendientes del FIFA que de lo que pasa cada domingo en los campos de fútbol. Pronto aprendimos a utilizar el DVD, el mp3, el USB... Nuestra generación es la generación tecnológica de las siglas y del Ipod. Nosotros no vimos a la selección española ganar ningún título, aunque dicen que alguna vez los ha ganado. Pues bien, a pesar de la presión exterior para impedirnos pensar, reflexionando un poco se llega a la conclusión de que somos unos privilegiados.
Hay tantas cosas del Club que nos han tocado vivir... Esa tradición que tanto le gusta a Pepe que pasa de generación en generación hasta engordar el mito del Jara. Por hablar un poco de los hombres de 2º de Bachillerato, podríamos decir que somos una piña de amigos unidos por lazos casi igual de fuertes que los de la sangre. Cada uno con sus peculiaridades y sus historias, pero todos más majos que majos. Una pincelada por cada homenajeado en esta noche. Un premio de honor para cada héroe en esta cita de gala.
A José María Alonso, nuestro decano ausente esta noche por razones familiares, habría que darle el premio Homo patiens por la multitud de suelas de mocasines desgastadas en las losetas del patio antiguo. La Bota de Oro sería para Gardi, la finta y el esrpint, el hombre que susurraba a los balones, la clase, la elegancia. Danza de altura en el césped del Canal. El mejor actor en los Pandas de Oro sería para Pepe Marqués, un artista interpretando en la realidad como hemos visto en más de una ópera-rock. Para Fernando Cuevas dejamos la exclusiva del premio Señorita Pepis: nunca nadie pisó más huevos sobre un kart. Álvaro Clavería se lleva el galardón al mejor papel de la Fiesta del Paleto. Jaime Sáenz de Santamaría, mientras tanto, se llevaba las portadas de los folletos, aunque si lo hubierais visto jugando al básquet en Fátima, bien le podríamos otorgar por unanimidad el premio La Buena Voluntad No Basta... Borja Pérez Cartoon era la fiebre de los festivales de Primavera. Seguro que alguna vez aprenderá a tocar la guitarra en serio... Pero paciencia, paciencia... la misma que debe tener Jaime Otero, premio al jugador más histórico en la selección del Jara B, o la que tiene que lograr Marcos Saldaña hasta que llegue ese día de cumplir una obsesión: ya queda menos para tener 18 años y tener el carné de conducir. Tranquilo, hay vida más allá de la Fórmula 1 y del Marca Motor. Hay vida por ejemplo en el Jara Bronx, lo vimos el sábado pasado. En estas fiestas, el rey de la pista era Fernando Beltrán, el mafioso de la panda. Detrás, guardando sus espaldas, el auténtico padrino: Nacho Mañas. Finalmente, el premio Bitácora hemos querido entregárselo a Jorge González Simancas. ¿y por qué? Pues porque la bitácora es muy del Jara, pero la mayoría del año está como fuera... y Tacho, el patrón de Cotos, se tiene que llevar el premio a la constancia: seis años viniendo al Jara desde el extrarradio del extrarradio de Madrid. Y sin rutas que valgan. Eso sí que tiene mérito.
Pasó más gente por nuestro nivel, pero no se trata de amargaros el postre sino de pasar cuanto antes al champán.
Voy cerrando el telón con agradecimientos a los que han pasado por nuestra vida sin que se note. Ahora que estamos aquí semiemocionados entre estas palabras grandilocuentes, hagamos un pacto entre todos para ayudarnos a ser mejores. La vida es la selva y en el Jara nos han enseñado a darle rienda suelta a nuestro espíritu de supervivencia. Sin embargo, nos necesitamos.
Fin del guión con cuatro palabras guinda: Gracias, Feliz Navidad y ¡Viva el Jara!

Anónimo dijo...

Desde las 20:13 de la tarde del día 24 y ya a punto la mesa,no podía dejar pasar la oportunidad de felicitaros la Navidad y de desearos a todo 2ºde BAC lo mejor para estas fiestas.
Un abrazo y Feliz Navidad